Haz este simple cambio y terminarás haciendo más ejercicio

Nos encontramos en una época del año donde debemos evaluar los objetivos que tuvimos para el año nuevo, ¿cómo vas con esas metas? Hoy, que ha pasado el entusiasmo y nostalgia del año nuevo, es momento de revisar cómo vas con tus promesas.

Siendo sinceros, lo más probable es que ya ni te acuerdes qué fue lo que prometiste. Todavía sigues sin ir al gimnasio, todavía no comienzas a ahorrar y todos esos cambios que te prometías siguen en tu lista de pendientes.

No obstante, en el caso de un estilo de vida saludable (específicamente con la promesa de ir al gimnasio), los resultados de un nuevo reporte de la empresa Dstillery ofrecen una esperanza y alternativa que te hará ir al gimnasio de una manera más frecuente y así cumplir con tu meta.

Dstillery examinó la frecuencia con la cual las personas iban al gimnasio basándose en la información de más de 7.5 millones de dispositivos móviles. Entre los meses de febrero y marzo, se dieron a la tarea de analizar qué tan seguido iban las personas a los gimnasios y qué distancia debían movilizarse para llegar allí.

Los resultados, que fueron publicados en el Wall Street Journal, revelaron que las personas que más frecuentaban el gimnasio tenían dos características comunes:

1- Los gimnasios estaban cerca de su casa. Es más, aquellos que iban constantemente vivían a menos de 4 millas de distancia del gimnasio y,

2- Eran miembros de gimnasios premium reconocidos y costosos.

El reporte indicó que entre más largos eran los viajes al gimnasio, menor era la frecuencia de asistencia. Según los datos, las personas que iban una vez por mes al gimnasio se movilizaban en promedio 5.1 millas, mientras que aquellos que iban más de cinco veces al mes se trasladaban 3.7 millas.

En cuanto al costo del gimnasio, el reporte del Wall Street Journal estableció que aquellos que pagaban un gimnasio premium lejos de su casa solían ir con la misma frecuencia que aquellos que iban a un gimnasio cercano y barato.

La buena noticia es que todavía puedes hacer realidad tu resolución del año nuevo y hacer más ejercicio. La clave es encontrar un gimnasio que quede cerca de tu casa, o en el peor de los casos, pagar uno con servicios premium más costoso.

Es verdad que encontrar un gimnasio a menos de cuatro millas de tu casa puede no ser la fórmula mágica para que lleves un estilo de vida saludable. Sin embargo, la proximidad y la conveniencia hacen que las excusas para no ir sean menos válidas.

Incluso en los momentos cuando no te sientas motivado, el hecho de estar cerca facilitará el proceso de levantarte de tu cama para ir. 

En el caso de los gimnasios costosos, estos suelen ofrecer una mejor experiencia para los usuarios, mejores equipos y una asistencia más integral, lo cual, todo combinado, hace que aumenten tus deseos de asistir a alguna clase.

Por último, si estás viviendo en el peor de los escenarios (un gimnasio que sea barato y lejos de tu casa), aprovecha este estudio para cambiarte y facilitarte la consecución de tu objetivo.

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