¿Mucho trabajo y muy poco tiempo? Descubrí que tenes que hacer

Analiza el caso de un estudiante:

“A medida que el semestre avanza, se me hace más difícil mantenerme al día con mi escuela. Soy consciente que podría tener todo listo si no fuera por mis actividades extracurriculares; el trabajo que tengo los fines de semana, los grupos sociales a los que pertenezco, la iglesia, en fin…

Ahora mismo la única alternativa que tengo para terminar todo es dormir menos y trabajar más, pero me he dado cuenta que entre menos duermo soy muchísimo menos productivo. Me gusta cuidar mi salud física así que he decidido dormir placenteramente estos últimos 2 días, el problema es que estoy nuevamente atrasado, con trabajos por entregar y a punto de iniciar los exámenes finales”

Con seguridad lo has sentido, nunca tenemos el tiempo suficiente y si bien queremos rendir y ser productivos en nuestro trabajo, simplemente tanto compromiso hace que no hagamos nada bien. La realidad es que tu plato está muy lleno, tienes muchos pendientes corriendo en tu vida. 

La única solución que tienes tú, y el estudiante, a menos de que quieras enfermarte (cosa que nadie quiere) es empezar a decir: No. Ah, y por si no sabías, dormir menos no te hará más exitoso.

Las razones para decir No

Estudiante: Debes decir no a varias actividades en tu lista: Dile no, por ejemplo, a los grupos sociales que perteneces, para que puedas decirle sí a tu trabajo y a tu escuela.

A ti te tocará decirle no a muchas actividades y compromisos, como grupos comunitarios, proyectos laborales, comités, organizaciones estudiantiles, reuniones de padres, y otras actividades que has decidido hacer. Y sí, a pesar de sentirte terrible por tener que decir no a algo que te gusta hacer, debes ser consciente que esta actividad está quitándote espacio y tiempo para otras más importantes.

Escoge: Dedicarte a un par de actividades o fracasar intentando con muchas al mismo tiempo.

¿Estás empecinado con hacer de todo? Tienes una alternativa; puedes hacer mal cada actividad, llenarte de estrés y perder el horizonte; de forma simple: dormirás menos, la falta de sueño afectará tu productividad y enfoque, y por último el estrés de no avanzar complicará aun más la situación.

Estás así porque quieres hacer todo al mismo tiempo, el mundo de hoy te ha contagiado la idea de que puedes ser el mejor en todo y tener éxito con cualquier nueva actividad que pruebes.

Sin embargo, la realidad es otra, eres humano y tienes tus limites, así que tendrás que abandonar la idea de querer hacer todo y pensar que en todo te ira bien; escoge: Dedicarte a un par de actividades o fracasar intentando con muchas al mismo tiempo.

Un par de actividades a la vez

Lo ideal sería que te enfocarás en una sola actividad; escogieras un proyecto importante para ti, dices no al resto de distracciones, y te dedicarías única y exclusivamente a esta tarea: podría ser la universidad, un proyecto en el trabajo, un trabajo como voluntario, lo que quieras, pero solo una actividad.

Trabajar así te permitiría dominar dicha actividad, serías mucho más eficiente y podrías servir a otros. No obstante, esta no es la realidad. No siempre podrás olvidarte del resto de actividades para enfocarte en una sola, así no funciona el mundo, así que deberás enfocarte en un par de actividades a la vez.

Enfocarte en dos actividades te permitirá hacerlo bien, dedicarte a una te hará extraordinario.

Esto se debe al hecho de que no lograrás el nivel de concentración necesario para aprender cada aspecto de tu tarea; sin embargo, te permitirá ser eficiente y productivo. Dedicarte a 3 o más actividades no te hará más “productivo” y lo único que lograrás es regalarte estrés, quitarte horas de sueño e impedirte servir a los demás.

Decídete

Escoge 2 actividades que consideres fundamentales en tu vida y corta las demás, déjalas ir. Llama o reúnete con sus participantes y diles, que a pesar de tu deseo, tienes tu plato demasiado lleno y debido a esto debes decirles no.

Decir No es difícil, pero te abre la puerta al enfoque, al rendimiento, y a tu salud.

Ahora bien, ya has dejado ir todas esas actividades que consideras que no son tan importantes. Lo mejor que puedes hacer para rendir con tus 2 compromisos es dedicarle a cada uno unas cuantas horas.

Es decir, no empieces a trabajar un poco en la primera y luego a pasar de inmediato a la segunda; enviar un correo que debes para tu primera actividad y luego llamar a un contacto para tu segunda; así no es, lo único que estarías logrando es repartir tu concentración y reducirla a nada, intentando hacer de todo un poco nuevamente. Concéntrate por un par de horas en cada actividad, y luego, pasa a la siguiente.

Decir no a proyectos que te gustan y renunciar a la idea de querer hacerlo todo puede ser difícil, pero no tanto como intentar hacer de todo, llenarte de compromisos, dormir poco, estar cansado y lleno de estrés por no ser eficiente.

Fuente

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