Qué hacer con tu salario cuando estés en tus 20s, 30s y 40s

Muchas veces nos preguntamos qué hacer con nuestro salario, aquí tienes una guía para las distintas etapas de tu vida.

Cuando eres joven seguramente piensas que ganarás más dinero cuando te hagas viejo, cuando tengas especializaciones, experiencia y maestrías. Piensas que los puestos “senior” vienen con promociones, bonos y aumentos salariales, ¿cierto?

Pues resulta que tu curva del dinero es más angosta de lo que imaginas. De acuerdo a una investigación realizada por PayScale.com, las mujeres llegan a su tope de ingresos salariales a los 39 años, y según los promedios, este se encuentra alrededor de los $60.000 dólares anuales.

Luego de esta edad pueden haber incrementos, pero estos se contrarrestan con factores como la inflación; así que en definitiva, por lo que resta de tu vida laboral, deberás acostumbrarte a ganar 60mil dólares cada año.

Puede que esta información no suene tan mal, excepto por el hecho que, de acuerdo al mismo estudio, los salarios de los hombres siguen aumentando hasta los 48 años, con un promedio de $95.000 dólares anuales.

Ahora bien, independientemente si eres hombre o mujer, “nos han entrenado para creer que nuestro salario crecerá en línea recta, en una trayectoria de crecimiento constante; lamentablemente esto no es lo que ocurre” plantea Lauren Lyons Cole, certificada como un planeador financiero en New York.

¿Cómo pinta tu curva salarial?

¿Realmente qué está ocurriendo? En tus 20’s, recién salido de la universidad, todo lo observas positivamente–probablemente tienes un buen trabajo, lo haces bien, recibes ascensos, escalas en la jerarquía organizacional con gusto y tu cheque cada vez se ve mejor.

De acuerdo al mismo estudio, ambos, mujeres y hombres, ven crecer su salario en un 60% al llegar a sus 30’s.

Sin embargo, luego de esta etapa, el porcentaje de crecimiento empieza a caer para las mujeres; al llegar a los 39 años, el salario típico de una mujer ha crecido tan solo un 20% comparado con sus ingresos a la edad de 30, ¿y luego de esto? Nada.

Seguramente tu costo de vida se ira incrementando con el tiempo, pero esos días cuando tus incrementos salariales consistían en dos dígitos, sencillamente, han acabado.

La situación para los hombres es un poco más optimista, para quienes su salario sigue creciendo saludablemente después de los 30’s. No obstante, cuando los hombres llegan a los 48 años, según el estudio de PayScale, el salario típico de un hombre ha crecido un 45% comparado con los ingresos de los 30’s; algo que no es malo del todo, pero tampoco es la cúspide para poder retirarse.

Por supuesto que a la edad que te retires va a depender de las decisiones que tomes, y de tu carrera profesional. Por ejemplo los farmacéuticos hacen grandes cantidades de dinero recién salen de la universidad, pero su potencial para incrementar su cheque más adelante es casi nula.

Los abogados, en la otra mano, ganan bien hasta sus 50 años y luego su salario comienza a crecer potencialmente. “Cualquier trabajo donde la mayoría del entrenamiento lo recibiste en la universidad o en los primeros años de carrera profesional, no verá mucho crecimiento en el pago con el tiempo” explica Katie Bardaro, economista líder de PayScale; “si eres abogado, constantemente estás aprendiendo de tu oficio”.

Todo esto no significa que tengas que llegar a tu tope salarial a los 39 (o 48 años); aquí tienes algunas estrategias para tener éxito con tu salario:

Cuando estás en tus 20’s

Debes tener un plan:

Cuando sales de la universidad, la presión y necesidad pueden hacerte tomar el primer trabajo que aparezca. Sin embargo, una de las claves para alcanzar la plenitud en tu vida profesional es encontrar un trabajo que te haga querer madrugar los lunes; si no encuentras ninguno, puedes considerar la opción de crear empresa luego de graduarte y no buscar un trabajo.

“Desde el primer trabajo que consigas, debes tener una estrategia para tu carrera” plantea Kathy Caprino especialista en temas de liderazgo en empresas; “si bien esto puede modificarse con el tiempo, debes tener muy claro cuales son tus pasiones y talentos, y construir una carrera que se alinee con estas características”.

Considera tu industria con cuidado:

Según PayScale, las diferencias que existen entre los salarios de las mujeres y los hombres se debe en gran parte a las elecciones laborales. De acuerdo a las pruebas realizadas, los hombres tienden a enfocarse más en ingeniería, ciencia computacional, roles administrativos y cargos de gerencia, en comparación con las mujeres, y estos puestos terminan siendo mejor recompensados año tras año.

Quizás una elección de trabajo no vaya a catapultarte por encima de los demás, pero si esto fuera cierto, deberías ser lo suficientemente egoísta a la hora de escoger tu carrera profesional.

Toma el control:

¿Si se abre una nueva vacante en tu oficina, con mayores prestaciones, considerarías lanzarte por ella? y si no, ¿por qué no hacerlo?, “tú deberías estar constantemente reunido con tu jefe y tener un plan de crecimiento en tu compañía” dice Caprino, lo que significa en otras palabras que, “no deberían de existir puntos ciegos”.

Si existe alguna razón por la cual tú no merezcas ese ascenso que está ofreciendo tu empresa, estás en la obligación de trabajar por corregirlo inmediatamente.

Ahorra como loco:

A tu temprana edad la vida es bastante sencilla, o al menos, financieramente. Seguramente no tienes hijos que mantener, una hipoteca que pagar mensualmente o padres avanzados en edad que desvíen tu atención…sin embargo, esto no significa que puedes olvidar tus ahorros para tu pensión.

Para mucha gente, esta edad es sinónimo de gasto: compramos carros, viajamos y hasta pagamos a una persona para que se encargue de la limpieza de nuestra casa. No obstante esto no puede estar por encima de nuestro ahorro programado para el retiro.

Tus objetivos más importantes deberían incluir un ahorro para tu pensión que iguale a la que hace tu empresa por ti, además de tener un fondo de emergencia que te permita sobrevivir entre 3 y 6 meses. Tu “yo futuro” te lo agradecerá.

Cuando estás en tus 30’s

Busca oportunidades:

No te quedes sentado en una misma compañía por 5 años sin mirar que hay afuera de esa oficina. Sin importar qué tanto disfrutes tu trabajo, siempre debes estar pendiente de nuevas oportunidades. No puedes caer en tu zona de confort, ya qu esta limita tu nivel de ingresos

Literalmente debes buscar 2 o 3 trabajos al año. Esta labor te ayudará a entender cuánto estas valiendo en el mercado y qué oportunidades hay allí afuera–las cuales pueden llegar con un nuevo título y un aumento salarial.

Sé voluntario:

¿Quieres un salario más alto y asumir más responsabilidades? Demuéstrale a tu empresa que estás en capacidad de hacerlo.

Revisa cuáles son las áreas donde se pueda mejorar y ofrece una solución integral, crea un proyecto nuevo o sé voluntario en otra división. En resumidas cuentas, haz algo que demuestre tus capacidades y habilidades, y tu deseo de asumir nuevos compromisos.

“Muchos de nosotros, caemos en una zona de confort y esperamos a que llegue nuestro jefe y nos diga que hemos sido ascendidos” dice Stephany Kirkpatrick una consultora financiera. “Se necesita mucha energía, agallas y ganas para ser proactivo, para no esperar sino para pedir el siguiente compromiso”.

No te retires:

“Muchas mujeres suelen salir y dejan de trabajar durante 5 o 7 años” dice Caprino. “Es supremamente complicado salir durante tanto tiempo del campo laboral”.

Si puedes hacerlo, no renuncies a tu trabajo de manera definitiva cuando tengas hijos; busca la manera de mantener tu mano en la mesa–bien sea un trabajo de medio tiempo, ser freelancer, ser consultora o compartir tu trabajo–es de la única manera que puedes mantener tus habilidades intactas y a tus contactos.

Ataca tus deudas:

Probablemente estés generando unos ingresos capaces de atacar cualquier deuda estudiantil, o pagos pendientes de tu tarjeta de crédito que te están arruinando con sus tasas de interés: deja de pagar los mínimos y quedarte con esas deudas durante décadas.

Sé agresivo y empieza acabando con la deuda con la mayor tasa de interés ahora, más adelante estarás ahorrando para tu retiro, y para la universidad de tus hijos, si tienes pensado tener.

Sigue ahorrando mucho más:

Seguramente estás haciendo mucho más dinero que hace 10 años atrás, lo que significa que deberías estar ahorrando mucho más para tu retiro, y no dándote todos lo lujos habidos y por haber. “Llegamos los 30’s y de repente estamos haciendo mucho más dinero, y empezamos con frases como “me merezco un mejor carro…”

Debes ser consciente del efecto psicológico de este tipo de comentarios; puede que sí merezcas un mejor auto, pero este no tiene que ser el último BMW. Si es posible, utiliza estos años para aumentar el valor de tu retiro ahorrando por lo menos el 15% de tu salario.

Cuando estás en tus 40’s

Controla tus gastos excesivos:

Cuando llegas a esta edad sueles incrementar tus gastos y estilo de vida, empiezas a comprar más y más cosas que quizás no necesitas. Y si bien esto hace parte de la naturaleza humana, asumir este tipo de gastos implica dejar pasar una gran oportunidad para acumular riqueza, y para estar por encima del promedio de fuerza laboral.

Tu retiro, una prioridad:

Fondear tu estilo de vida cuando llegues al retiro debe ser tu prioridad número 1; sin embargo, muchas personas se quedan pagando sus créditos estudiantiles de por vida, y esto sumado al hecho de sentir que estás “bien” económicamente, hace que postergues los ahorros para tu vejez.

Lamentablemente las personas no son realistas; sin tener una ruta clara hacia su retiro y esperan poder financiar la escuela de sus hijos. Deberías estar ahorrando como mínimo el 15% de tu salario y destinarlo para tu retiro. Primero debes asegurar un futuro, para poder ofrecerle algo a tu descendencia.

Aunque parezca algo soñador o irreal, cuando llegues a esta edad deberías separar el 25% de tu salario para destinarlo a tu retiro, para alguna emergencia y a tus ahorros en general.

Paga tu casa:

Lo último que vas a querer es retirarte y aun estar pagando las cuotas mensuales de tu casa. Hazte la promesa de llegar a tu retiro teniendo casa propia; una opción que tienes es: Paga media cuota de tu hipoteca cada dos semanas–terminarás dando una cuota de más cada año, lo que acelerará tu cronograma de pagos.

Asumir este tipo de estrategias no solo te ayudará a pagar más rápido tu casa, sino que te permite pagar menos impuestos durante cada año.

Fuente

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